Siempre es interesante ver como se hacen las cosas en los diferentes países. Aquí sigo a cuatro grupos diferentes de personas en Denpasar. Una mujer repartiendo flores en un templo Budista, una pareja trabajando en su propia fábrica de comida, cinco personas que fabricaban números de matrícula, y finalmente, un joven músico Hindú tocando sus instrumentos. Uno puede pensar que las condiciones de trabajo en una fábrica de producción de comida o de números de placas de matrículas no son aceptables, pero el hecho es que son simplemente diferentes de las nuestras en el mundo Occidental.



